Hola a todos. He creado este blog, con la intención de que exista un lugar en la red, abierto para compartir experiencias, proyectos e ideas. Me considero una persona jovial, amante de nuestro planeta, viajero, soñador y apasionado de nuestro entorno. Me gusta viajar, realizar deportes en contacto con nuestro medio natural, para disfrutar con familia y amigos de largas jornadas de entretenimiento. Todo para aprender. Quiero con esto invitar a que se acomoden en el diván de la tertulia, y comunicar aquello que os entusiasme y os ayude a soñar. A partir de aquí, tenemos mucho que hablar.

“La Tierra y el cielo, bosques y campos, lagos y ríos, las montañas y el
mar son excelentes escuelas que nos enseñan muchísimas cosas que no se pueden
aprender en los libros”.

John Lubbock


lunes, 13 de noviembre de 2017

Inmersión en los Candelabros
Parque Natural de los Acantilados de Maro – Cerro gordo

30 de diciembre de 1916


Uno de los puntos de inmersión más interesantes que podemos encontrar en el poniente de la Costa Tropical son Los Candelabros, localizado en el Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo, en pleno mar de Alborán, un espacio protegido compartido entre los límites de las provincias de Granada y Málaga y que además son las últimas estribaciones del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Alhama y Almijara. Tanto las sierras como el entorno marino crean un ecosistema único, donde sus espectaculares paisajes es la tónica dominante de estos territorios. Se trata de una extensión terrestre protegida de aproximadamente 395 hectáreas y una longitud de 12 kilómetros de costa. Se incluye una franja marina de una milla de anchura empezando el límite protegido desde la Torre de Maro en Nerja (Provincia de Málaga), terminando en Calaiza, una pequeña cala poco después de Cerro Gordo, en la Herradura, una pedanía a poniente de Almuñécar (Provincia de Granada). Entre Cerro gordo y la Punta de los Ceriantus, es precisamente donde se encuentran los Candelabros, un punto de inmersión que recibe su nombre a consecuencia del emplazamiento de un pecio casi totalmente enterrado, donde aparecen al exterior diversos restos del casco, dando el aspecto precisamente de un gran candelabro.

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Actividad/Submarinismo






Grado de dificultad: Fácil. Inmersión adecuada para buceadores open wáter
Profundidad Máxima: 17 m
Profundidad media: 7 m
Corrientes: leves o inexistentes
Duración aproximada de la inmersión: 60-70 minutos
Detalles de la zona: Protegida de levante
Acceso: Con embarcación
Coordenadas: 69
Fecha de realización: 30 de diciembre de 2016


Vídeo editado por el Rincón del Viajero: https://www.youtube.com/watch?v=VQMaGdTWefw

La inmersión que vamos a realizar se encuentra muy cerca de la Playa Naturista Cantarriján, última zona de baño con servicios de la provincia de Granada al límite con la de Málaga. Como otros puntos de inmersión del Parque Natural Acantilados de Maro – Cerro Gordo, se encuentra cerca de unos abruptos acantilados, donde es común encontrar desprendimientos que caen al mar.

A partir de la Playa de Cantarriján, siguiendo hacia levante veremos un gran acantilado y a continuación una pared poblada de pinos que parte desde un cortado del acantilado hasta la Punta de los Ceriantus, donde asoma una piedra en la superficie que sirve habitualmente de posadero para gaviotas. Esta zona está protegida del levante y es muy adecuada para realizar inmersiones parapetándose del viento, por lo que es ideal para buceadores con poca experiencia, o para realizar inmersiones nocturnas con seguridad al ir explorando siempre muy cerca de la pared, la cual siempre se tendrá como referencia.

Una boya fondeada a unos 7 metros de profundidad en la arena, indicará el punto de anclaje e inicio de la inmersión, donde partimos cerca de la pared dejándola a nuestra izquierda entre la la arena y roca, sobre una franja de unos 10 m de ancho. Es aquí donde podemos observar lenguados, tembladeras, pulpos y otras especies de ceriántidos y salmonetes rebuscando en la arena. Por aquí seguiremos explorando, avanzando siempre protegidos para ir ganando profundidad hasta llegar a la punta, en la que se llegan a alcanzar los 17 metros.

A nuestro paso encontraremos grandes piedras de desprendimientos tapizadas de multitud de algas y algunas grandes esponjas como la Ircinia oros y la Ircinia fasciculata. También encontraremos anémonas de cristal y anemonas sulcata, acompañadas de diversos nudibranquios y planarias, destacando las flabelinas o algunos ejemplares de vaquita suiza. Entre las grietas es fácil encontrar grandes pulpos, congrios y morenas. Estos últimos sobre todo en las inmersiones nocturnas. Predominan también tres colas, castañuelas, escribanos, serranos etc...

Poco a poco llegaremos hasta una gran seca que emerge casi hasta la superficie donde siempre se encuentra una gran variedad de peces que llenan de vida la zona. Aquí merece la pena entretenernos observando la gran pared revestida de vida y color ofreciéndonos un paisaje de una extraordinaria belleza.
A la derecha de esta gran roca, en la arena veremos perfectamente alineados seis extrañas estacas revestidas de algas. Se tratan de los restos del casco de madera de un barco hundido hace tiempo y que permanecen enterrados en la arena. Son estos restos los que les dan nombre a esta inmersión, ya que buceadores de la zona, echándoles imaginación, los atribuían a unos candelabros con las puntas de sus brazos alineadas.
En esta zona, también en la arena, podemos encontrar un gran bloque de hormigón diseñado para luchar contra las artes de pesca ilegales (trasmayos, palangre, nasas y arrastreros), que destruyen los ecosistemas marinos y por consiguiente, la perdida de la diversidad biológica. Se trata de un sistema anti arrastre que enganchan las redes evitando la pesca no selectiva (captura de juveniles y especies protegidas). A la vez, favorecen la restauración del fondo creándose arrecifes artificiales.

Para ultimar el recorrido veremos grandes piedras que se han precipitado desde la superficie al fondo muy pobladas de vida, destacando los fabulosos paisajes proporcionados por el coral anaranjado existente. Antes de darnos la vuelta, si el control de nuestro aire y la corriente lo permite, podemos acudir unos metros doblando la punta hacia levante, Además en aguas más abiertas encontraremos bancos de alevines de todas las especies marinas de la zona; y por supuesto, grandes especies de morrajas, lisas, salpas obladas ballestas, limones, sargos e incluso algún pez luna que acuden por la zona.
También existe la posibilidad de avistar delfines mulares pertenecientes a una gran colonia que permanecen en la zona. El regreso lo realizaremos en sentido contrario, llevando esta vez el acantilado a la derecha subiendo de profundidad conforme vamos avanzando. Así alcanzaremos el fondeo con facilidad sin necesidad de realizar parada de seguridad. La parada de tres metros aconsejada se puede hacer en el cabo de anclaje o en la ladera del acantilado.

Otros puntos de inmersión cercanos ofrecidos por Open Water la Herradura

1. Pared de Calaiza.
2. Cueva del Sifón.
3. Pared Amarilla.
4. Cueva de las Palomas.
5. Los Ceriantus.
6. Cuevas de Cantarriján.

http://www.openwater.es/

Más información: granembolao@gmail.com

martes, 7 de noviembre de 2017

Ruta de los Pilones 
Reserva Natural la Garganta de los Infiernos 

 2 de abril de 2017


En el extremo nororiental de Extremadura se encuentra el Valle de Jerte, una comarca natural donde millón y medio de cerezos explosionan casi a la vez floreciendo y tapizando de blanco el valle. Esto provoca un paisaje bello y espectacular rodeado por la Sierra de Tormantos y los Montes de Traslasierra y Sierra de Béjar en el macizo montañoso de La Sierra de Gredos. El río Jerte es la arteria principal del valle que recoge las aguas que aportan diversas gargantas importantes, como la Garganta de los Infiernos situada en la vertiente noroeste de la Sierra de Tormantos. Está considerada como una de las más bellas y con mayor diversidad de especies, gracias a la variedad de ecosistemas existentes, lo que ha propiciado que fuera declarada Reserva Natural en 1994. Dentro de esta garganta crece mayor interés las rutas de senderismo existentes, destacando la Ruta de Los Pilones, un tramo de esta garganta donde se pueden contemplar numerosos saltos de agua y cascadas, así como las marmitas gigantes de la zona que dan nombre a la ruta.

 
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Actividad/Senderismo






Distancia recorrida: 8 kilómetros
Altitud min: 530 metros, max: 782 metros
Desnivel acumulado: Subiendo: 606 metros, bajando: 606 metros
Grado de dificultad: fácil
Tiempo: 3 horas 32 minutos, (con paradas incluidas)
Fecha: 12 de abril de 2017
Finaliza en el punto de partida: Si. (Ida y vuelta)
Coordenadas: 760
Recomendaciones: Se puede hacer todo el año, aunque las fechas más recomendables son en otoño y primavera.


   


 Vídeo editado por el Rincón del Viajero: https://www.youtube.com/watch?v=c9yTZE0fCv8



Para realizar esta ruta debemos desplazarnos por la Carretera Nacional 110 dirección a Ávila si venimos desde Plasencia. Tras pasar Cabezuela del Valle, antes de alcanzar la localidad de Jerte, paramos en la Piscina Municipal. Junto a ésta hay una explanada donde se pueden dejar los vehículos.


Tomamos la carretera que tenemos al frente dirigiendo nuestros pasos al bosque, donde se encuentra el cauce del río Jerte. Pronto veremos algunos carteles explicativos de la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos y la ruta que vamos a realizar. En este punto tomamos el camino a la izquierda cruzando el río por un puente.


Pronto alcanzaremos el Centro de Interpretación de parque. Continuando por la pista nos situaremos en la parte trasera del centro, donde encontraremos el inicio de la ruta de los Pilones que comparte camino para adentrarse por la Garganta de los Infiernos.


Subiremos por un empinado camino de tierra adaptado con peldaños de madera que nos subirá a los Frascazos, una zona donde podemos observar una gran diversidad faunística dentro de un hábitat compuesto por un bosque caducifolio que se encuentra en las laderas de las montañas. Además de una amplia gama de especies florales como: la orquídea de nido de pájaro, la orquídea roja, o la violeta amarilla, también podemos encontrar mamíferos como el rarísimo murciélago ratonero forestal o el ciervo volante, uno de los insectos más bellos de Europa. También podemos encontrar el gato montés, el gavilán la lagartija ibérica, el tejón o el lirón careto.


Tras la serpenteante subida alcanzamos un camino más llano que transcurre a media ladera del Cerro de las Uvas (816 metros). Aquí observamos un denso bosque de árboles de hoja caduca, principalmente robles melojos o rebollos. Los observaremos en la ladera de esta montaña justo por encima de las encinas y por debajo de los piornales serranos.


En el transcurso de esta parte de la ruta en algunas ocasiones el paisaje se abre ofreciéndonos unas fascinantes vistas de una abundante masa boscosa donde el roble melojo es la especie más abundante mezclándose con los castaños existentes. El roble es una especie que tienen hojas marcescentes (se mantienen secas en el árbol durante tiempo), presentando un punto intermedio entre los árboles de hoja caduca atlánticos y los encinales y alcornocales de hoja perenne mediterráneos. Su fruto es la bellota y se utiliza tradicionalmente para alimentar al ganado.


El camino que llevamos desemboca en una ancha pista forestal proveniente del Centro de Interpretación que nos llevará hasta el cauce del río. Esta pista es la que utilizaremos para volver de forma circular al inicio de la ruta. 

 La Garganta de los Infiernos un derroche de singularidad 

El río Jerte es la arteria principal que transcurre por un precioso valle regando miles de cerezos. Una producción agrícola que en la época de floración ha afamado de una forma espectacular la comarca. Desde su nacimiento, en la cabecera vállense va recogiendo los caudales de agua que le abastecen importantes gargantas como San Martín, Becedas, Papúos, Buitres, Honduras, Puria, Bonal, y Los Infiernos, esta última situada en la vertiente sur de la Sierra de Gredos, entre la sierra de Tormantos y el Valle del Jerte. Esta garganta está considerada como uno de los parajes con más singularidad de Extremadura, gracias a su alto valor biológico y paisajístico, lo que ha propiciado que fuera declarada Reserva Natural en 1994, convirtiéndose así en el segundo sitio turístico más visitado de la provincia de Cáceres, sólo superado por el Parque Nacional de Monfragüe.


El entorno de esta reserva de 6927 hectáreas se configura con numerosos saltos de agua y cascadas en sus innumerables arroyos que forman una red de afluentes sobre la garganta principal, y que en los días muy lluviosos se convierten en espectaculares avenidas vertiendo finalmente sus aguas al río Jerte.
La abundancia de agua propicia un territorio verde, con diversas especies vegetales que le da un alto valor biológico y paisajístico presentando un ecosistema compuesto por (bosques de ribera, bosque caducifolio y alta montaña), que propicia una gran diversidad de especies animales, siendo un hábitat donde acogen aves rapaces como milanos, buitres leonados, el águila imperial o el halcón peregrino. También se pueden encontrar ginetas, el gato montés, el jabalí o el zorro.

Las máximas altitudes se alcanzan en la Cuerda de los Infiernillos (2.281 m.) y el Cerro del Estecillo (2.290 m.) que rodean a la Garganta de la Serrá, antiguo valle glaciar que quedó modelado por el paso de los hielos cuaternarios, aunque en cotas más bajas cobran también interés, dos de los puntos más populares y visitados: El Puente de Carlos V, Los Pilones, con sus marmitas de gigante, considerados como una de las piscinas naturales más bellas de nuestro país, y el Chorrero de la Virgen, una espectacular cascada que se puede ver desde el mirador del Chorrero.



Llegamos al final de la pista que desemboca en una explanada donde existen algunos carteles informativos. Este es un lugar ideal que utilizan las empresas de turismo activo para dejar los caballos o 4x4 que transportan a los turistas menos andarines. Estas empresas ponen a disposición guías para llevar a cabo estos servicios. A partir de aquí cambia la ortografía para meternos de lleno en la garganta e iniciar así rutas más largas para salvar también grandes desniveles.


Junto a los carteles informativos se inicia el camino de acercamiento a Los Pilones a través de un puente y una pasarela que transcurre por el margen derecho del río. Aquí el paisaje es espectacular y sorprendente.


A la derecha del Puente, río a bajo el agua se remansa en una gran poza de aguas cristalinas, que en verano podemos aprovechar para darnos un baño y así poder tener una gran experiencia.


Tras cruzar el puente colgante seguiremos remontando el río por un camino habilitado con unos pasamanos para evitar salirse de él. Este camino no es peligroso siempre que respetemos las delimitaciones y no nos acerquemos al cauce, ya que un resbalón puede tener consecuencias fatales. Si utilizamos el sentido común se puede transitar con seguridad.


Dentro del cauce las grandes rocas de granito y gneis encajonan el río, a la vez que la erosión del agua ha excavado grandes pozas en la roca, que reciben el nombre de marmitas gigantes o marmitas de gigante, propiciando también que sea una zona de baños muy frecuentada en época estival.


Río arriba el paisaje también es espectacular. Aquí encontramos el río más bravo que deja correr el agua entre enormes rocas de granito.


En este sitio es donde la ribera del río se encuentra más abierta y segura para poder descansar y poder abastecerse de agua en algunas de las numerosas fuentes y chorreras que aquí se encuentra. Un camino a la derecha asciende por la ladera para seguir adelante en una ruta más extensa que recorre la garganta.


Tras refrescarnos y descansar un rato volvemos sobre nuestros pasos hasta alcanzar de nuevo la pista de tierra que se dirige al Centro de Interpretación del Parque. La cual seguiremos hasta finalizar la ruta.


Pronto alcanzamos el refugio del Escribano, donde podemos hacer una parada y admirar el paisaje que ofrece este entorno.


Para esto cruzaremos la pista para dirigirnos al área recreativa que se encuentra junto al refugio para asomarnos al Mirador del Chorreo de la Virgen y donde observaremos un descomunal salto de agua que se divisa a los lejos, precipitándose por la ladera de la Sierra de Tormantos, cuyo caudal forma una bonita cascada de cola de caballo. Esta cascada proviene del deshielo de los circos del Canchal del Pozo y el Risco del Cabecero, donde nacen los arroyos de Riscoencinoso y del Putopadre.


Dejamos a tras el refugio y el mirador para continuar nuestro camino por la pista para terminar nuestra ruta y poder realizar una visita al Centro de Interpretación del Parque.

Centro de Interpretación Reserva de la Garganta de los Infiernos



El Centro de Interpretación de la Reserva Natural Garganta de los Infiernos se encuentra en el Paraje de los Arenales, justo a la entrada de la reserva. En él se informa mediante paneles multimedia los valores naturales, culturales e histórico – artísticos de la Reserva Natural, dándonos a conocer la importancia y situación de las zonas que podemos visitar. Igualmente se da información sobre los ecosistemas típicos de la Reserva, su biodiversidad o los senderos por los que se pueden pasear para disfrutar de este paisaje.

Horario

Verano: Mañanas de 9:00 h a 14:00 h. Tardes de 17:00 h a 19:30 h.
Invierno: Mañanas de 9:00 h. a 14:30 h. Tardes de 16:00 h a 18:30 h.

Teléfono de contacto: 927014936

Cómo llegar 

Para realizar esta ruta hay que acudir al Centro de Interpretación de la Garganta de los Infiernos, situado junto a la N-110 (la carretera que recorre el Valle del Jerte), a unos 3 km. de Cabezuela del Valle en dirección a la localidad del Jerte encontramos a la derecha un acceso señalizado.


Comida y alojamiento 

Gracias a la gran afluencia de visitantes la oferta es muy amplia. Para alojarse y comer en todo el Valle de Jerte podemos encontrar múltiples empresas que ofrecen estos servicios. No obstante si deseáis alojarse y comer en el entorno donde se encuentra la Reserva Natural lo podéis hacer en el Camping Bungalow Valle del Jerte.


Este camping tiene una extensión de 26.000 metros cuadrados ofreciendo en sus instalaciones: servicio de Cafetería y restaurante, supermercado, 150 Parcelas de 60 metros cuadrados con conexión eléctrica y mucha sombra, 23 Bungalows, Piscinas (1 para adultos y 1 para niños), 2 áreas de servicios con( lavabos, servicios, duchas de agua caliente 24 horas, bañera para niños) 1 Area de servicios adaptado para personas con movilidad reducida con lavaderos y fregaderos, pista multideporte, WC químicos y desagüe autocaravana, lava Coches, parque Infantil, servicio Lavandería y WIFI gratuita en cafetería, restaurante, y terrazas Barbacoas.

Camping Bungalow Valle del Jerte 

Carretera Nacional, KM 110
10612 Jerte, Cáceres
Teléfono: 927 47 01 27
http://campingbungalowvalledeljerte.com/ 

 Para comer lo podéis hacer en restaurante del camping o en la Cafetería Merendero El Refugio, ubicado junto al Centro de Interpretación del parque.



Cafetería Merendero El Refugio 

 Carretera N-110 Km. 368 (Paraje Los Arenales)
10612 Jerte, Cáceres
Teléfono: 615 47 48 99


 Recomendaciones


Para poder recorrer con seguridad de una forma amena e instructiva recomiendo contratar los servicios de la empresa Virding Naturaleza. Sus expertos guías recorren durante todo el año rutas en vehículos 4×4 para que puedas conocer y disfrutar a fondo algunos de los lugares más espectaculares del norte de Extremadura, donde se encuentran El Valle de Jerte, La vera, el Valle de Ambroz o El extraordinario Parque Nacional de Mofragüe. Esta empresa pone a disposición material óptico (telescopios u prismáticos), para poder observar la diversa fauna existente en la zona.


Para más información

Teléfono: 679963368

info@birdingnaturaleza.com

 http://www.birdingnaturaleza.com/rutas-4x4/ 

 Más información: granembolao@gmail.com

viernes, 27 de octubre de 2017

Ascenso a Siete Lagunas por Trevélez 

 9 de abril de 2017


Con el objeto de probar nuestro equipo invernal para pasar la noche en las altas cumbres de Sierra Nevada, organizamos una excursión de dos días para subir al paraje de Siete Lagunas, un lugar fascinante en la vertiente sur del Pico Alcazaba que en primavera con el deshielo se hace más asequible. La aproximación la realizamos desde Trevélez, considerado como uno de los pueblos más altos de España. Durante una intensa jornada porteamos nuestro material de acampada compuesto por hornillos, tiendas y sacos invernales para comprobar su eficacia, Todo esto para que en próximas aventuras nos permitan ir mucho más lejos y poder realizar con más seguridad nuestras actividades. El paraje elegido es ideal para acampar en altura, casi alcanzando la cota tres mil, altitud en la que siempre organizamos grandes e intensas aventuras.

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Actividad/Montañismo





Distancia recorrida: 9,27 kilómetros
Altitud min: 1488 metros, max: 2914 metros
Desnivel acumulado: Subiendo: 1374 metros, bajando: 1374 metros
Grado de dificultad: Difícil, por el grado de desnivel y altura.
Tiempo: 9 horas 44 minutos, (con paradas incluidas) ida. 6: horas 35 minutos vuelta, también con paradas incluidas.
Fecha: 9 y 10 de abril de 2017
Finaliza en el punto de partida: Si. (Ida y vuelta)
Coordenadas: 1174
Recomendaciones: En verano no hacer esta ruta en horas de máxima insolación. Todas las épocas son buenas aunque en el otoño es más espectacular. Llevar siempre agua y comida. Ropa y calzado adecuados. Ropa de abrigo en cualquier época del año. Consultar siempre el parte meteorológico. En época invernal tener en cuenta equipo específico por nieve. No dar de comer a los animales silvestres. Cerrar los portillos de ganado tras su paso. No dejar basura en ningún lugar, llévesela. La orografía y desnivel de este sendero serán aspectos a considerar, por lo que la realización íntegra del recorrido sólo está recomendada para montañeros con experiencia


 


Vídeo editado por el Rincón del Viajero: https://www.youtube.com/watch?v=pZaw31TTBj0


Para realizar esta ruta debemos ir hasta la localidad de Trevélez emplazada en la comarca de Las Alpujarras. Antes de entrar en esta localidad debemos tomar la carretera que sube al barrio alto, lugar donde hay habilitados algunos aparcamientos para poder dejar nuestros vehículos.


Tomamos la calle que parte a la izquierda tomando la dirección a la Cafetería Siete Lagunas (abierta todos los días desde muy temprano para poder desayunar). Tras pasar la cafetería hay que seguir los carteles indicativos que nos llevarán a recorrer las calles del pueblo siempre en sentido ascendente.


Tras pasar el Hotel La Fragua I, tomaremos la primera calle que encontramos a la derecha hasta llegar a un cartel indicativo de la ruta.


Pronto alcanzaremos la salida del pueblo junto a la Era de juan Pérez, dejando a tras sus empinadas calles para alcanzar un camino empedrado que nos llevará a una pista de tierra entre bancales y campos de cultivo.


Las Alpujarras no serían lo que son sin las arterias existentes que riegan sus fértiles tierras. De esta forma encontraremos la Acequia Nueva. La primera de las diferentes acequias y los numerosos arroyos que encontraremos en este territorio. Dejando a tras esta acequia, alcanzaremos el Barranco Porras, el cual nace de la Laguna de Peñón Negro, situada en la vertiente sureste del Mulhacén a 2840 metros de altitud.


Nos alejamos del núcleo poblado atravesando las fincas pertenecientes a los cortijos de Piedras redondas. En estas fincas podemos ver un gran ejemplo de los usos propios de esta comarca que muestran como es la vida en la sierra. Eras, balsas, bancales, acequias, y pequeños huertos familiares de hortalizas y frutales con algunos nogales y castaños, muestran como es la vida rural de sus habitantes.


El pastoreo y la cría de ganado son también ejemplos de los motores económicos de las Alpujarras por lo que es fácil encontrar ganado suelto por las dehesas y borreguiles de Sierra Nevada. Dado que el valle de Trevélez es el único de toda la sierra sin carriles ni pistas forestales, el acceso a estas zonas puede hacerse única y exclusivamente a pie o en mula, por lo que aún hoy no es nada inusual toparse con algún lugareño y su reata de mulas en camino hacia la sierra o de vuelta al pueblo.


El Camino se vuelve vereda y en nuestro ascenso, encontramos el Cortijo de la Umbría, una construcción típica de estas tierras. A causa de la difícil y complicada orografía del terreno, el ganado es criado de manera extensiva, por lo que los rebaños se reparten a lo largo de grandes superficies. Los numerosos cortijos, que se distribuyen por encima de los 2.000 metros de altitud a lo largo del valle del río Trevélez, son buena prueba de ello.


Estos cortijos eran utilizados durante los meses de abril a octubre, cuando la nieve del invierno se retiraba de las cumbres y permitía subir hasta aquí el ganado, que podía disfrutar en estos parajes de pastos más frescos. Aún hay ganado pastando por estas tierras por lo que hay que cerrar a nuestro paso todas las empalizadas que encontramos.


Dejamos a tras las Majadillas y los cortijos que la pueblan para continuar por la vereda que en zig –zag nos lleva a un espacio más abierto, donde un extraordinario mirador sirve para recrearnos con las fabulosas vistas del profundo barranco horadado por el Río Trevélez.


Seguimos por la vereda bien marcada ganando altitud y alcanzando un pequeño bosque de pinos de repoblación que han sido fijados para evitar las acciones erosivas que provocan las inclemencias meteorológicas.


Continuamos subiendo hasta la cota de los 2000 metros, donde encontramos otra de las acequias que se emplazan en esta vertiente de la sierra. Se trata de La Acequia Gorda proveniente del Río Culo de Perro que además de regar el territorio es aprovechada en los cauces de varios barrancos que a su vez desembocan en el río Trevélez. En los márgenes de esta acequia es donde crecen majuelos, juncos y algunos helechos, últimos reductos de vegetación de ribera que encontramos en estas altitud.


Seguimos por la vereda que llevamos encontrando la Acequia de Los Posteros. Un poco más adelante alcanzamos una gran llanura conocida como la Campiñuela. Este lugar, como muchos otros del parque nacional es un claro ejemplo de la sumarísima vida serrana de los habitantes de Sierra Nevada. Aquí se encuentran las ruinas de un cortijo donde antiguamente estaba provisto de una era y un corral para albergar el ganado. En sus bancales también se cultivaban las papas de la sierra, el centeno y el cereal. Estos últimos se sembraban en estas altitud porque aguantaban mejor las bajas temperaturas.


En este lugar se encuentra también un pequeño refugio con capacidad para no más de 6 u 8 personas que recientemente ha sido rehabilitado. La Campiñuela es un lugar muy estratégico emplazado en un lugar seguro a 2400 metros de altitud. Se puede decir que es la puerta a las altas cumbres de esta parte de la sierra y el mejor acceso a Siete Lagunas un lugar de extraordinaria belleza por sus maravillosos paisajes. 

 Siete Lagunas. Un paraíso glaciar 

Sierra Nevada se formó durante la Orogénesis Alpina en la era terciaria formándose un macizo montañoso que no ha parado de elevarse hasta alcanzar las máximas alturas de nuestra península que a causa de su aislamiento y altitud es refugio de innumerables endemismos de gran importancia. Durante el periodo cuaternario, la formación geológica de Sierra Nevada produjo contrastes que marcó la identidad del territorio creándose suaves lomas en las vertientes sur, contra los escarpados y profundos precipicios de la vertiente norte. Si buscamos el origen glaciar de Sierra Nevada debemos asomarnos a las laderas escarpadas de sus altas cumbres.

Según las investigaciones se estima que durante la Edad de hielo las nieves perpetuas se situaban alrededor de los 2400 metros de altitud, causando una configuración del relieve y la presencia de medio centenar de lagunas y valles como los Lavaderos de la Reina en la vertiente noroeste del Puntal de los Cuartos, el Corral del Veleta, la hoya del Mulhacén, o la Cañada de las Siete Lagunas, esta última emplazada en las vertiente sureste del Imponente pico Alcazaba. Todos ellos tienen la particularidad de estar cerca de los 3000 metros de altitud, siendo verdaderos monumentos naturales de una belleza espectacular.

Entre todos estos lugares destaca la Cañada de Siete Lagunas por la diversidad de lagunas que se encuentran rodeadas por el Mulhacén y la Alcazaba, dos de los tres miles más emblemáticos de Sierra Nevada. En realidad no solo son siete lagunas las que existen en este territorio, además son innumerables las “cubetas” y zonas encharcadas las que ocupa la cañada en época de deshielo que desaparecen cuando se secan en verano. Todas estas lagunas y cubetas se encuentran emplazadas en diferentes altitudes, siendo la Laguna Altera la más elevada a 3056 metros, encontrándose a los pies del Puntal de Siete Lagunas. Un poco más abajo, unos metros a la derecha se encuentra el Lagunillo Altero ambos abastecidos por el deshielo de los neveros circundantes.

Un poco más abajo, a la izquierda de la Cañada, ocupando una pequeña cubeta cerrada por morrenas, también encontramos el Lagunillo de Tajos Colorados, conocido como la Cornisa o del Peñón del Globo que se encuentra rodeado de un pequeño borreguil. Esta cubeta, abastecida por los nacimientos más elevados, se une unos metros más abajo con la Laguna Culo de Perro, nacimiento original del río que recibe su mismo nombre.
La laguna del Tanto se abastece de un manantial situado en su parte más elevada donde se encuentra el borreguil del Lagunillo. Ocupa una cubeta cerrada por un grupo de rocas y morrenas que mantienen el mayor volumen de agua a principios del verano gracias al aporte de diferentes neveros. Más abajo la Laguna del Borreguil aparece en el margen derecho de la Cañada desaguando el agua en la Laguna Hondera, en la parte más baja del conjunto, manteniendo el agua durante todo el verano. Se abastece principalmente de los aportes recibidos de diferentes manantiales cercanos y del Cascajar de la Cañada del Borreguil.

Por último la Laguna Hondera despide el grupo de lagunas con unas espectaculares vistas al Valle de Trevélez. Por su ubicación es la más visitada y concurrida, ocupando la parte más alejada a las cumbres a 2980 metros de altitud. Tras el deshielo un extenso borreguil y un gran número de manantiales tapizan de un verde intenso sus márgenes configurando un paisaje de extraordinaria belleza. Desde principios de primavera y durante todo el verano deja ver un espectacular desagüe en forma de cascada conocido como las Chorreras Negras que uniéndose al desagüe del Lagunillo de Tajos Colorados conforman el nacimiento del río que desembocará aguas abajo en el río Trevélez.
Este territorio, es una de las zonas más emblemáticas, salvajes y remotas de Sierra Nevada. Siendo también un lugar estratégico para iniciar mil aventuras gracias a su situación. En los alrededores de esta última laguna, junto a los escarpes de la cornisa que vierte el agua la laguna, existe un refugio natural aprovechando el hueco de una roca. Es un recurso que se puede utilizar en caso de necesidad y que ocasionalmente proporciona poder refugiarse de las fuertes ventiscas y las bajas temperaturas.



En este paraje también encontramos los restos de los corrales destinados a guardar el ganado. Antiguamente en la Campiñuela se encontraba ricos pastos que proporcionaban los borreguiles encharcados.


Esta vegetación con un elevado índice de endemismos prolifera en las zonas más altas superando los 2500 metros, Consiste en un tipo de vegetación muy parecida a la tundra ártica, adaptado a las inclemencias del tiempo y las condiciones más adversas. Son provocados por el deshielo de neveros que inundan la zona.


En este lugar también encontramos un claro ejemplo de la formación de las lagunillas. Esta la encontramos como abastecimiento natural del desaparecido cortijo. En sus márgenes encontramos la mítica estrella de las nieves, un endemismo que se ha convertido en icono de nuestra sierra y que prolifera en los lugares más remotos.


Continuamos nuestra ruta alejándonos de la Campiñuela a media ladera ganando altura y dirigiendo nuestros pasos hacia los escarpes de las altas cumbres. Desde aquí ya podemos intuir el valle de Siete Lagunas. No es raro encontrar algunas especies de cabra montés acercándose a los acuíferos para saciar su sed. Además con suerte también podemos avistar aves como el acentor alpino o la collalba o el colirrojo tizón.


En primavera encontraremos zonas que pueden permanecer nevadas hasta principios de verano. Entre los reductos de los neveros asoman endemismos de enorme valor botánico entre los que destacan además de la citada estrella de las nieves, la Genciana de Bory, o la saxifraga de Sierra Nevada. Durante el paso de estos neveros debemos ir con mucho cuidado de no resbalar y caer ladera abajo. Un accidente en estos lugares puede ser fatal.


Llegamos a las estribaciones de las altas cumbres alcanzando el río Culo de Perro proveniente de la Cañada de Siete Lagunas. Es en este lugar donde el río cobra fuerza descendiendo vertiginosamente para desembocar en el Río Trevélez.


Descendemos la vereda por la que vamos dirigiéndonos hacia un estrecho paso conocido como El Vertedero, encauzado muros de piedras que cruzaremos con precaución.


Ahora estamos en el otro margen del río. Debemos subir un duro repecho hasta tomar la vereda un poco más llevadera. Desde aquí ya podemos observar los escarpes que preceden al valle de Siete Lagunas por encima de las cascadas de Chorreras Negras.


Nos encontramos en las Chorreras Negras un paraje rudo e inhóspito pero a la vez bello. Se encuentra flanqueado por los neveros que aún prevalecen a principios de la primavera, creando un paisaje de ensueño. Un tremendo caudal de agua proveniente de Siete Lagunas se precipita con fuerza ladera abajo dando un espectáculo salvaje y peculiar.


Tras cruzar los neveros con mucho cuidado tomaremos una sinuosa vereda que serpenteante entre las rocas tomando cada vez más altura hasta alcanzar la repisa por donde se precipita el agua.


De repente, y tras sortear los últimos escarpes de nuestro recorrido, se abre el paisaje presentándose ante nosotros la Laguna Hondera y a la Cañada de Siete Lagunas, un paraíso glaciar que nos sorprende mostrándonos el lado más salvaje y remoto de esta vertiente de Sierra Nevada. Esta laguna a 2.900 metros de altitud es nuestro destino en esta aventura. Se trata de la laguna más baja y grande de las siete que se distribuyen de manera escalonada en este elevado valle.


El valle de Siete Lagunas, al estar rodeado de grandes morrenas y altos escarpes en las estribaciones de las dos altas cumbres, es por naturaleza un lugar protegido de las duras ventiscas. Es en este mismo lugar, tras esta tienda de esta foto, donde existe una gran roca con un hueco que puede servir de refugio natural para protegerse en caso de necesidad.


El objetivo principal de esta actividad es montar un campamento base en altura para probar las tiendas invernales, sacos, material y equipamiento de campaña para pernoctar en un futuro cercano en la base de las cumbres donde llevamos a cabo nuestras actividades.


En esta ocasión, no solo probamos el equipo que recientemente hemos adquirido para pernoctar, si no también nos probamos nosotros mismos la capacidad física y mental para poder portear y progresar hasta estos lugares más remotos.


Nuestra facilidad de adaptación al medio y la capacidad que tenemos en aclimatarnos para poder estar aquí con seguridad está más que probada, por lo que nuestro objetivo se ha visto cumplido con total eficacia. Ahora solo queda volver por donde hemos venido y finalizar así esta aventura. 

 Cómo Llegar 

Para llegar a Trevélez y dejar nuestros vehículos, debemos tomar la A -44 y tomar la salida a Lanjarón, una de las entradas por la carretera A – 348 al Parque Nacional de Sierra Nevada. Tras pasar Lanjarón, el siguiente pueblo que encontramos es Orjiva. Justo antes de entrar en esta localidad parte la carretera A- 4132 que se dirige a las Alpujarras Altas. Solo hay que seguir por esta carretera sin desviarse hasta alcanzar la localidad de Trevélez.

 Comida y Alojamiento 

En Trevélez y sus alrededores existen numerosos hostales y alojamientos rurales para alojarse, así como infinidad de restaurantes y bares para poder comer. Sin embargo aconsejo que lo hagáis en los Apartamentos 7 Lagunas en el Barrio Alto de Trevélez. Esta empresa, está ubicada dentro de la zona comercial y centro histórico del pueblo, cerca de los accesos al paraje natural que rodea a Trevélez. Dispone de 12 apartamentos dotados de balcón exterior con inmejorables vistas, su estilo arquitectónico es el típico de las casas alpujarreñas y están equipados con calefacción, chimenea, baño completo, televisión, Wi-Fi, cocina completa...

Esta empresa también sirve de enlace ofreciendo múltiples actividades en la naturaleza, además de excursiones y porteo a caballo.


También dispone de un restaurante con ambiente montañero y familiar donde ofrecen comida típica tradicional de las Alpujarras, carnes de caza, de matanza y sabrosos asados.

Apartamentos Restaurante 7 Lagunas 

Calle Pista Barrio Medio, 7,
18417 Trevélez, Granada
Teléfono: 646 40 32 33 - 958858726
http://www.apartamentossietelagunas.com/ 

 Más información: granembolao@gmail.com